Acabamos de tener un accidente laboral; ¿qué tengo que hacer?

Qué hacer en caso de accidente laboral

Los accidentes de trabajo son, lamentablemente, parte del día a día del mundo laboral. Tras suceder un percance se suele realizar una investigación para determinar las posibles causas que lo hayan podido causar con el fin de aplicar las medidas correctoras adecuadas para evitar que este se repita.

Esta investigación se realizará sin perjuicio del proceso ordinario a seguir en la tramitación de los partes de accidente de trabajo o enfermedad profesional con baja médica y debe iniciarse inmediatamente después del suceso, en un plazo no superior a 48 horas. El INSHT tiene manuales en los que se detalla el procedimiento a seguir. Aquí te hacemos un resumen de los pasos más importantes que se deben tener en cuenta.

¿Qué tipos de accidentes se deben investigar?

En el mundo laboral se investigan todos aquellos accidentes que hayan supuesto un daño para algún trabajador de la empresa. También se investigan los accidentes que impliquen o supongan una pérdida material notable para la organización o los que tengan como consecuencia un parón en el proceso de producción de la compañía.

Y, como norma general, se investigan todos los accidentes de trabajo que impliquen una baja, salvo los accidentes “in itinere”, esto es: los que se producen cuando el afectado se está desplazando desde su domicilio al lugar de trabajo o viceversa.

También suelen ser objeto de investigación aquellos accidentes que no llegan a causar un daño concreto, pero en los que cambiando las circunstancias podrían haber ocasionado potencialmente consecuencias graves. Aquí estarían comprendidos los conatos de incendios, las caídas libres de cargas que no causan daños u otros similares que, en opinión del responsable, deban ser objeto de investigación para evitar que puedan repetirse con daños reales.

¿Quién se encarga de realizar la investigación?

Cuando se produzca un accidente en su departamento o área, el mando directo es el responsable de actuar y marcar las pautas correspondientes para mantener la situación bajo control y evitar daños mayores. En los casos en los que el accidente implique para el afectado lesiones importantes o la baja, dicho responsable directo deberá informar de lo ocurrido lo antes posible a su superior inmediato o al jefe del departamento.

Los directores de las unidades funcionales también intervendrán en la investigación siempre y cuando los  accidentes sean graves o pudieran haberlo sido. Es también misión de estos jefes vigilar que en los lugares de trabajo se están aplicando las normas preventivas previstas y pactadas a raíz de los accidentes sujetos a investigación.

El coordinador de prevención de la compañía o el responsable del servicio de prevención tiene la responsabilidad de asesorar y ayudar en las investigaciones en aquellos supuestos en los que lo requiera el investigador.

Así mismo, el órgano directivo de la organización afectada por el accidente debe notificarlo a la autoridad competente y cerciorase que se cumple con las medidas adoptadas.

¿Cómo debes desarrollar el proceso?   

Debes iniciar la investigación contactando con aquellas personas que puedan aportar información sobre lo ocurrido, empezando por el propio accidentado e incluyendo a otros testigos del suceso.

Desde ese momento se realizarán entrevistas con ellos, preferentemente individuales, y en el mismo lugar donde se produjo el accidente. La información que se pretende obtener se referirá a:

  • El puesto de trabajo en el que se ha producido.
  • La labor desarrollada por el trabajador en dicho puesto.
  • Una descripción  lo más aproximada posible de la secuencia del accidente.

El registro interno te servirá para documentar el accidente

Cada organización debe llevar un registro de todos los accidentes con lesión ocurridos cada año en la Hoja de Registro de Accidentes. En ese documento deberán figurar los siguientes datos:

Nombre del accidentado

Periodo de baja (si ha tenido como consecuencia una baja laboral)

Fecha del accidente

Departamento en el que se produjo

Detalles de accidente: suceso que directamente tuvo como consecuencia la lesión

Tipo de lesión física producida

Localización de la lesión: parte del cuerpo directamente afectada por la lesión

Agente causante: objeto, sustancia o instalación que causó el accidente

Condición peligrosa: causa técnica del accidente

Un adecuado control estadístico te ayudará a prevenir accidentes

Es necesario llevar un control estadístico de la evolución de la siniestralidad, lo que nos permitirá detectar si las variaciones bruscas en el número de accidentes en determinados puestos o lugares de trabajo se deben a una  fluctuación aleatoria o a un factor de nueva aparición que haya podido alterar las condiciones de seguridad.

¿Qué debes hacer para llevar un adecuado control estadístico? Es necesario hacer un cálculo de los índices mensuales de frecuencia e incidencia para los accidentes con baja y para los accidentes totales (con y sin baja). ¿Cuál es la mejor forma de representarlo? Te recomendamos que los clasifiques por cada mes del año.

Cómo debes hacer la notificación oficial

En todos los accidentes en los que se haya producido una baja médica deberás rellenar la notificación oficial de accidentes de trabajo. Una vez cumplimentada debes entregar una copia al departamento de administración, otra al accidentado y las restantes a la entidad gestora (mutua). Todo ello tienes que hacerlo en un  plazo máximo de 5 días hábiles a partir del día del suceso. En el caso de accidentes graves, muy graves, mortales o que afecten a cuatro o más trabajadores, además del tramite mencionado anteriormente debes realizar una comunicación por telegrama a la  Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social en un plazo máximo de  24 horas.

Análisis causal tras la investigación

Una vez que se dé por finalizada la investigación tienes que emitir un informe como resultado del análisis causal del accidente que deberá incluir la siguientes materias:

  • Causas materiales: órganos móviles, zona de operación desprotegida, parada de emergencia ineficaz, productos peligrosos no identificados, materiales con aristas, inestabilidad en el almacenamiento, deficiente protección frente a cables eléctricos, etc.
  • Ambiente y lugar de trabajo: zanjas, aberturas no señalizadas ni protegidas, dificultad para acceder al puesto de trabajo, escaleras inseguras o en mal estado, pavimento deficiente o inadecuado, falta de orden y limpieza, etc.
  • Personales: incapacidad física para esa función, deficiencia física para el puesto, falta de cualificación, inexperiencia, incumplimiento de órdenes expresas, no utilización de los EPI´s adecuados, etc.
  • Organizativas: tarea inhabitual para el trabajador, apremio de tiempo, labor rutinaria, falta de formación, instrucciones inexistentes o confusas, mal mantenimiento de equipos, no identificación de riesgos previa, etc.

Tras al análisis causal del accidente hay que establecer las medida preventivas propuestas indicando claramente quién es el responsable de la implementación de las mismas, así como el plazo previsto para finalizar su ejecución.

Asimismo, debes realizar un informe por parte del Servicio de Prevención en el cual se anotarán las observaciones adicionales para el conocimiento del mando directo

Tienes que elaborar una estimación en euros de los costes no asegurados del accidente utilizando los siguientes parámetros

  • Horas perdidas (accidentado, compañeros, técnicos, etc.)
  • Daños materiales (maquinaria, instalaciones, productos, etc)
  • Otros (comerciales, punitivos, honorarios profesionales, etc.)

Por último, el responsable de la Unidad Funcional tendrá la responsabilidad de completar un informe con las observaciones a las medidas correctoras propuestas.

Y recuerda que para que no tengas pasar por este proceso que te hemos detallado, lo mejor es una buena prevención.

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