Cómo funciona el departamento de calidad de una empresa

El departamento de calidad de una empresa es uno de los que más importancia tiene en las que se caracterizan por su alto flujo de negocios y, en general, recursos. Cuando el volumen de las ventas es alto, conviene contar con su apoyo, ya que las actividades de la firma van a tener que estar en constante revisión

¿Por qué es fundamental contar con un departamento de calidad?

La calidad es, sin duda, el baremo por el que podemos medir el éxito de una empresa. Una firma puede conseguir picos de ventas significativos, pero, solo si la calidad es la base de su trabajo diario, estos buenos resultados se podrán mantener de un modo sostenible

Por consiguiente, la calidad es un concepto con el que no solo nos referimos al acabado de los productos que vendes o la prestación final de los servicios que prestas. Se trata de una evaluación global y constante sobre todos los procedimientos que se llevan a cabo en el ámbito de empresa. 

Es un análisis que se realiza tanto de puertas para adentro como de puertas para afuera. Por lo tanto, vale para los procesos que se desarrollan a diario en las actividades laborales cotidianas, pero también para marcar las pautas de unas relaciones en condiciones óptimas con los clientes y proveedores. 

Así, la evaluación continua que realiza el departamento de calidad se convierte en el aval idóneo de la reputación de la organización. Además, va a garantizar un buen ambiente de trabajo, pero también contribuye al branding o a la imagen de marca. 

Como es lógico, son las empresas que manejan un volumen de recursos materiales más grande y cuentan con una plantilla más amplia las que requieren unos controles de calidad más exigentes. También son las que, gracias a sus economías de escala, se pueden permitir la dotación de estos gabinetes.

En los casos en los que no resulte posible desplegar este órgano dentro de una empresa, cabe la posibilidad de subcontratar.

Sus funciones.

Un apoyo externo de profesionales cualificados se puede encargar de supervisar que las actividades empresariales se rigen por criterios de calidad. 

Los instrumentos para garantizar la calidad en una empresa

Por otro lado, los departamentos de calidad de las empresas han de contar con indicadores fiables y medibles que les sirvan para asegurar que los medios y fines se están llevando a cabo de forma satisfactoria. Entre estos instrumentos de medición de la calidad, destacamos los que aportan las autoridades de certificación. 

Unos de las más relevantes son los de ISO, que ponen a disposición de las organizaciones normativas como la 9001, que es el patrón universal para garantizar la calidad que más relevancia ha adquirido. De una manera más concreta, queremos remarcar que la ISO 19600 resulta de una gran utilidad para certificar que se está trabajando correctamente en materia de compliance.

Ten en cuenta que el compliance o cumplimiento normativo es un criterio garante de que una organización se está ateniendo, interna y externamente, a la legalidad vigente. El cumplimiento de la ley y la calidad son dos indicadores con una relación muy estrecha. De hecho, podemos considerar que no cometer fallos en el primero de ellos es una premisa indispensable para que el segundo se encuentre en unos niveles aceptables. 

La calidad puede ser interpretada de forma global y en parcelas concretas mediante auditorías a fondo de los modos de trabajo de una empresa. Asimismo, tanto las cuentas de resultados como los niveles de satisfacción de la clientela van a servir para sacar conclusiones al respecto y aplicar los ajustes pertinentes. 

En definitiva, la calidad es la carta de presentación de una empresa, así que ¡invierte en ella!

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