La construcción como motor de la recuperación POST COVID

Sector de la construcción

El sector de la construcción ocupaba en España en 2019 a 1,3 millones de trabajadores, un 4,6% más que en 2018,  y representaba el 5,9% del PIB nacional. No obstante, este era un porcentaje todavía alejado de las cifras de dos dígitos de los años del boom inmobiliario en los que la construcción llegó a representar el 10% de la actividad económica para ir cayendo paulatinamente hasta tocar suelo en 2014, año en que este sector era apenas del 5,1%.

 

Fuente e infografía: Fundación Laboral de la Construcción

Desde entonces había comenzado una progresiva recuperación que se ha visto interrumpida, como la mayor parte de las actividades económicas, con motivo de la pandemia.

En el año 2019 la radiografía del sector nos mostraba que había un total de 126.000 empresas constructoras. Ese año la licitación pública de edificación y obra civil fue de 18.500 millones de euros, un 11,3% más que en 2018, de las cuales las administraciones publicas (local, autonómica y central) se repartieron más o menos la oferta en un tercio cada una.

Fuente e infografía: Fundación Laboral de la Construcción

La construcción de viviendas aumentó en 2019 con más de 100.000 de obra nueva

Otro dato positivo del pasado ejercicio fue el registrado en edificación de viviendas con un número total de visados autorizados de obra de más de 137.000 unidades, un 6,7% más que en 2018, mientras que los visados de obra nueva para uso residencial fueron de algo más de 106.000, lo que representó un crecimiento de 5,5%.

Fuente e infografía: Fundación Laboral de la Construcción

Sin embargo, el estado de alarma que paralizó la mayoría de las actividades durante dos semanas y el parón general de la actividad económica ha hecho que muchas de las inversiones y licitaciones públicas se hayan ralentizado, frenando en seco esa recuperación que se había iniciado en el año 2014.

Aún así, estamos hablando de una actividad que mueve en España 130.000 millones de euros y que ha llegado a facturar casi el doble en tiempos de bonanza. Por eso son muchas las voces que sugieren que si cuenta con los apoyos necesarios, el sector de la construcción puede ser uno de los que actúen como locomotora de la actividad productiva e impulsen la recuperación económica tras la crisis sanitaria.

El sector de la construcción es amplio y diverso por todas sus actividades auxiliares: incluye a industrias relacionadas con la fabricación de materiales de construcción, a la distribución y comercio al por mayor de materiales, la red de almacenistas que surten al sector, así como el mercado del alquiler de maquinaria para la construcción y la obra pública. Es decir, hablamos de un sector que mueve millones de puestos de trabajo directos e indirectos.

Medidas a desarrollar: es necesario un plan de actuación estatal y local

Pero para que este sector sea el motor de la actividad económica es necesario un plan de recuperación por parte del Gobierno y de las administraciones locales que contemple las medidas y recursos necesarios para acelerar su actividad. Además, serviría para arrastrar a otros sectores industriales, pues el 90% de los materiales que se utilizan en la construcción se producen en España. Se calcula que la construcción genera una actividad de 1,92 euros por cada euro invertido.

La construcción sufrió un desplome del 17,1% durante la quincena negra pero desde abril ha comenzado a recuperarse a un ritmo del 10%. Y si en el mes de marzo entraron en ERTE 150.000 trabajadores, poco a poco se han ido reincorporando y prácticamente ya están trabajando los mismos trabajadores que en febrero.

Curiosamente, tras el confinamiento fueron muchas las personas que se plantearon hacer reformas en su hogar para encarar períodos de reclusión como los que nos ha tocado vivir. También muchos bares y restaurantes optaron por reformar sus locales, poner terrazas y dotarlos de las medidas de seguridad que impuso la nueva normativa. Todo ello, aunque no fuesen proyectos de gran envergadura, sí que ha servido para reactivar una parte de la actividad.

Pero para que el sector recupere las cifras de antaño es necesario que se incremente la obra pública, tanto de la administración central, como la de comunidades y ayuntamientos; al tiempo que se den facilidades por parte de estas administraciones para fomentar la iniciativa privada en promoción de viviendas y otro tipo de proyectos.

Las organizaciones patronales y los sindicatos reclaman un plan de reactivación y de desarrollo de 157.000 millones de euros para el período 2021/2030 que podría generar más de dos millones de puestos de trabajo y un volumen de negocio de 77.000 millones.

Durante los próximos meses el Fondo COVID-19 repartirá 16.000 millones; es necesario que una parte de esos fondos sean para apoyar a la construcción.

El sector de la construcción puede ser clave para la recuperación de la economía por su efecto arrastre y palanca para otras industrias. Voces importantes del sector señalan que se deben mantener las inversiones en proyectos estratégicos, especialmente los vinculados a rehabilitación de viviendas, sobre todo en aspectos para conseguir una mayor eficiencia energética y en áreas relacionadas con la sostenibilidad, el cambio climático y la digitalización. Se trata de crear productos novedosos; nuevas formas constructivas que hagan nuestra vida más confortable.

El 75% de nuestros edificios de viviendas están construidos sin cumplir la normativa en sostenibilidad y son los responsables del 36% de emisiones de efecto invernadero. Muchas de estas viviendas tienen problemas de accesibilidad o necesitan obras de conservación  o adaptación a las nuevas normas de habitabilidad. En definitiva, si desde el Gobierno se propicia una política de renovación urbana se puede abrir una nueva vía de negocio para las empresas del sector

Otra de las demandas es que se simplifiquen y acorten los procesos de licitación y concesión para que la burocracia no sea un freno al estímulo inversor privado, así como que se supere la inestabilidad política y se establezcan modelos de colaboración público/privada para favorecer el desarrollo de nuevos proyectos.

Siempre es recomendable recordar que uno de los factores más importantes en el desarrollo de un territorio viene dado por la construcción de nuevas infraestructuras y viviendas que contribuyan a potenciar la actividad económica y la creación de empleo. Es el momento de emprender acciones valientes que posibiliten la reactivación de todo el sistema económico y el sector de la construcción está llamado a ser el motor de esta recuperación.

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