La inteligencia artificial, una poderosa herramienta para el sector de la construcción

Cada día se generan 3,5 trillones de datos en el sector de la construcción. La mala noticia es que el 95.5% de esta información se pierde y no se utiliza. ¿Cómo se puede rentabilizar esta fuente de conocimiento?

El sector de la construcción se ha caracterizado por ser uno de los más reacios a incorporar nuevas tecnologías que mejoren sus procesos y su toma de decisiones. Pero esta tendencia está cambiando. Hoy en día, este sector se está empezando a servir de nuevas herramientas para aumentar su productividad y eficiencia.

El inmenso poder de gestionar bien la información

Los términos big data, inteligencia artificial o machine learning han pasado de ser un neologismo desconocido a utilizarse más cada día en múltiples sectores y uno de ellos es la construcción. Gracias a estas nuevas áreas de conocimiento ahora se pueden utilizar los datos disponibles en la construcción para conseguir dar ese salto tecnológico en los procesos del día a día. Se trata de un sector en el que se genera una inmensa cantidad de información, sobre todo en la creación de proyectos.

La planificación y el control de los proyectos de construcción tradicionales dependían en gran medida de la experiencia y conocimientos del equipo responsable de la ejecución de los mismos. Ese equipo debía tomar en consideración una amplia cantidad de variables involucradas y debería poder prever las consecuencias de los cambios aplicados. Pero muchas veces esa información es claramente escasa y poco eficiente, ya que omite datos que pueden ser relevantes para la toma de decisiones.

Esta carencia se puede suplir mediante la definición de múltiples escenarios y la simulación de la evolución de las unidades de obra a través de herramientas analíticas avanzadas que se apoyan en big data, así como con el uso de machine learning como herramientas para predecir la evolución de un proyecto.

Hasta hace muy poco todos esos datos no eran visibles o se mantenían desorganizados en medios de almacenamiento físicos a los que apenas se accedía. Pero la digitalización de la economía está haciendo que muchas constructoras empiecen a tomar conciencia de la utilidad de soluciones basadas en el concepto delbig data, como puede ser el análisis predictivo y el machine learning o aprendizaje automático.

Gracias a este tipo de herramientas que utilizan y aprovechan esta gran cantidad de información, una vez realizada una programación adecuada de cada proyecto de construcción, la planificación y el control de la ejecución en obra se realizará a diario y no mensualmente, porque ese es el plazo en el que se incurren los costes y se producen las desviaciones en un proyecto.

La inteligencia artificial nos permite predecir la evolución de un proyecto

La inteligencia artificial puede sacar una gran ventaja analizando grandes cantidades de datos, y la construcción es un sector en el que se genera un ingente volumen de información que está infrautilizada.

Extraer información valiosa de estos datos supone una ventaja competitiva: con una buena tecnología y un análisis adecuado se pueden establecer modelos de comportamiento que permiten optimizar los flujos de trabajo, ahorrar costes y ganar tiempo en la ejecución de una obra. En definitiva, predecir la posible evolución de un proyecto en tiempo e inversión.

Un ejemplo práctico sería un escenario en el que muchas de las tareas que ahora realizan los trabajadores fueran sustituidas por algoritmos automáticos. Esto, aun siendo un notable avance, generará incertidumbre para las personas involucradas, ya que afectará a la asignación de recursos y puestos de trabajo relacionados con la planificación y el control de las obras.

El arquitecto Daniel Dendra, fundador de la firma Another Architect Studio, cree que la figura del arquitecto, tal y como la conocemos hoy, podrá ser reemplazada por una máquina alimentada por IA en menos de 20 años. Para Daniel esto supone la evolución natural de un proceso en el que se pueden optimizar y automatizar numerosas decisiones gracias a la tecnología.

Esto ofrece la oportunidad de cambiar la forma en que trabajamos y en cómo nos relacionamos con la realidad del sector para todos estos profesionales sustituidos por algoritmos

Las IA y Big Data aplicados a los entornos colaborativos “BIM” en la construcción pueden solucionar un problema que ocurría hasta hace poco: una vez que el proyecto arquitectónico estaba terminado, el 95% de los datos que se habían generado en el proceso se eliminaban o no se archivaban convenientemente para su análisis y uso futuro.

Usando datos recopilados de modelos, simulaciones, e incluso a través de elementos físicos, tales como sensores dentro de las construcciones ya terminadas, se puede  transformar el proceso de diseño e innovar con cada nuevo proyecto de construcción.

La IA nos ofrece un nuevo ángulo desde el que podremos imaginar cómo poder sacar mayor partido a la información de que disponemos; es decir, podremos sacar un gran partido a los datos de obras anteriores y de edificios ya construidos.

La metodología BIM, el modelado de información de construcción

BIM es una metodología de trabajo colaborativo aplicada al sector de la construcción para facilitar la gestión de proyectos consiguiendo mejoras en el resultado y eficacia en los procesos. Todos los profesionales implicados pueden trabajar sobre un único proyecto en tiempo real con acceso a la misma información.

Al adoptar un modelo BIM, los propietarios pueden mejorar la calidad de los edificios, reducir de forma notable los costes del ciclo de vida de los mismos, mejorar la experiencia de los proyectos de diseño desde su inicio a su terminación, optimizar la competencia operativa y mejorar las tasas de ocupación y uso.

El uso natural de los modelos en BIM para los Facility Managers durante el tiempo de explotación de un activo inmobiliario, se verá apoyado por soluciones que optimizarán los recursos disponibles.

Así pues, la incorporación de estas nuevas tecnologías al sector de la construcción es un hecho imparable, aunque según un reciente estudio de McKinsey el uso de estas herramientas es todavía modesto en el sector.

Es cierto que esta digitalización genera ciertas dudas en cuanto a cómo va a afectar a los roles actuales del personal implicado en los proyectos de construcción, pero lo que es innegable es que tiene un enorme potencial para cambiar toda la disciplina, ofreciendo nuevas oportunidades y múltiples caminos a explorar.

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