Los nuevos EPI´s que revolucionarán la construcción

En el sector de la construcción los trabajadores deben utilizar equipos de protección individual (EPI’s) por normativa durante toda la jornada.

¿Pero, qué son exactamente los “EPIS”?  Son todo el equipamiento que deben utilizar obligatoriamente los trabajadores para protegerse de los riesgos que no pueden evitar las medidas colectivas.

Básicamente, podríamos clasificarlos según esta posible división de las partes del cuerpo que protegen:

  • Cabeza: casco
  • Brazos y manos: Guantes
  • Ocular y facial: Gafas y caretas
  • Pies y piernas: botas
  • Oídos: protección auditiva
  • Respiratoria: mascarillas
  • Resto del cuerpo: ropa de protección
  • Material anti caídas
Equipos de protección – EPI´s

En estas épocas de pandemias hemos tenido ocasión de ver el uso de muchos de estos EPI’s (mascarillas, trajes de protección antivirus, caretas, etc.) en los centros hospitalarios y por parte del personal sanitario. Pero, además de estos equipos, hay otros que juegan un papel muy importante en la actividad preventiva. Nosotros vamos a centrarnos en los que se utilizan en el sector de la construcción y, sobre todo,  en la gran revolución que las nuevas tecnologías están introduciendo.

Estos serían los equipos más básicos y su funcionalidad:

Protección de la cabeza. Sin duda, el casco es el EPI de referencia, por ser el primero en el que pensamos cuando vemos a un trabajador en una obra. Gracias a los avances tecnológicos se han diversificado: los hay que resisten la corriente eléctrica, las deformaciones laterales, las altas temperaturas, etc

Protección ocular y facial. Las más habituales son las gafas de montura universal que protegen contra salpicaduras, chispas, radiaciones o las integrales, que protegen frente a vapores y gases. También están las pantallas faciales, cubriendo toda la cara para una protección mayor.

Protección respiratoria. Existen varios tipos de mascarillas: autofiltrantes, equipos con aporte de aire, máscaras completas, semimáscaras, etc. Su uso está recomendado para operaciones de soldadura, movimientos de tierra, asfaltados, trabajos en espacios confinados o corte de piedra.

Protección auditiva. Amortiguan los ruidos elevados (principalmente los que se generan en determinadas industrias) y protegen de los daños auditivos que estos podrían generar.

Protección de las manos. Hay una amplia gama de guantes, cuyo uso varía en función de cada riesgo laboral: guantes de cuero para descargas de materiales y riesgos menores,  aislantes ( generalmente de látex) para trabajos eléctricos, de protección química, para soldadores, etc.

Protección de los pies. Se trata de uno los EPI’s más usados, especialmente si hay que transportar cargas pesadas. Suelen tener la puntera reforzada y plantilla protectora. Es importante que sean cómodos.

Protección contra las caídas. Se recurre a estos equipos de arneses, etc. cuando se realizan trabajos a más de dos metros de altura,. Puede ser de retención y de parada de caídas.

Pero, además de estos equipos “tradicionales”, las nuevas tecnologías están generando una gran revolución en los equipos que se usan en el mundo laboral y en el sector de la construcción para mejorar la protección y seguridad de los trabajadores.

La inteligencia artificial revoluciona los EPIS

Una de las tecnologías que más se están utilizando en estos nuevos equipos es la Inteligencia Artificial enfocada a simplificar los procesos a los trabajadores. Por ejemplo, un traje provisto de un dispositivo permite analizar los procedimientos y movimientos que se realizan en cada puesto. A través de programas que analizan estos datos y rutinas se elaboran algoritmos para optimizar la gestión del trabajo en cada función. Con esta información se evalúan las tareas a desempeñar, los tiempos de producción, la eficacia en los procedimientos y el papel de cada empleado. De esta forma se obtienen los recursos para mejorar rentabilidad y garantizar la seguridad en el trabajo.

También se pueden utilizar diferentes dispositivos, como GPS, relojes inteligentes y otros wearables o “dispositivos vestibles” que son capaces de determinar qué persona es la más indicada y capacitada para cada puesto y, en función de estos datos, establecer turnos de producción. 

La Inteligencia Artificial puede ser una herramienta de gran utilidad para prevenir lesiones: se detectan los movimientos inadecuados y, con ellos, los riesgos, ya que uno de los peligros más frecuentes en la construcción son los sobresfuerzos.

El problema surge cuando las son las máquinas las que tienen la capacidad de regular por sí mismas los procesos, sin una mano humana supervisora. ¿Hasta qué punto una máquina es capaz de sopesar las capacidades y necesidades de cada trabajador? Ahí es donde radican los riesgos laborales de la inteligencia artificial en el puesto de trabajo.

A pesar de los avances tecnológicos, el hombre siempre vigilante

Según un estudio del Departamento de Trabajo de Estados Unidos los trabajadores de la construcción tienen cinco veces más posibilidades de sufrir un accidente laboral que los empleados de cualquier otro sector. Para reducir esta siniestralidad surge una nueva figura en el sector: un científico especializado en analizar esos datos que nos dan los nuevos dispositivos dotados de Inteligencia Artificial, con el fin de predecir en qué tipos de situaciones van a estar más en riesgo los trabajadores y así poder evitarlos.

Hay empresas especializadas en analizar todos los lugares de trabajo en una obra para buscar los puntos que tienen un mayor riesgo, así como para relacionar los accidentes más frecuentes con los EPI´s que llevaban los trabajadores en cada momento. Esto permite clasificar los riesgos de cada puesto en una obra. También se están empezando a instalar pequeñas cámaras y dispositivos en los uniformes de los trabajadores y en la maquinaria con el fin de mejorar los movimientos de todos los elementos que participan en una obra.

Son algunos de los avances que llegarán muy pronto a la mayor parte del sector y que contribuirán a que trabajadores y empresas sean más eficientes y ejecuten su misión de forma más segura. La digitalización está llegando a todos los sectores pero también tiene que alcanzar a la construcción.  Los nuevos EPI’s van a revolucionar el sector.

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