Alzheimer: para no olvidar, no olvides cuidarte

Nuestra vida son nuestros recuerdos, pero ¿y si desaparecen? El Alzheimer arranca la identidad y la memoria a las personas que lo padecen, y aún no sabemos cómo evitarlo.

El Alzheimer es una enfermedad que destruye, poco a poco, las células del cerebro. De momento no hay fármacos que paren la enfermedad, pero hay una vía de esperanza: la que se centra en estudiar la prevención, conseguir actuar antes de que comience la pérdida neuronal de quien la padece.

Como apuntan desde la Fundación Pasqual Maragall, las últimas investigaciones señalan que estamos ante una “enfermedad con una fase preclínica silenciosa, que comienza décadas antes de que los primeros síntomas se manifiesten”. Así que hay intervenir en esa fase previa, cuando aún no hay síntomas, pero ¿cómo lo podemos hacerlo para llegar a tiempo?

Promover hábitos de vida saludables

En realidad sabemos lo que tenemos que hacer. Es cierto que hay factores de riesgo de padecer la enfermedad que no podemos controlar, como son el envejecimiento y la genética. Pero por otro lado están los factores de riesgo modificables, que son todos aquellos que conllevan unos hábitos de vida saludables, tanto de salud como de vida social.

Existe evidencia sólida de que varios factores relacionados con un estilo de vida saludable pueden tener un efecto en la reducción del riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia”

Dr. Jonathan Graff-Radford, Clínica Mayo

1. Cuida tu corazón. Se ha comprobado que lo que es sano para el corazón también lo es para el cerebro, así que tenemos que reducir los factores de riesgo cardiovascular: diabetes, obesidad, hipertensión, colesterol y tabaquismo son los principales factores epidemiológicos de riesgo según la Fundación Alzheimer España. Así que olvídate del tabaco y del alcohol, el resto lo controlarás con otros dos buenos hábitos: la dieta y el ejercicio.

2. Los beneficios de una dieta equilibrada. Todos los buenos consejos de salud convergen en este: sigue una dieta sana, variada y equilibrada. En nuestro caso lo tenemos fácil siguiendo la dieta mediterránea.

3. Actividad física regular. No hace falta que seas un atleta, o que realices algún tipo de deporte; caminar habitualmente también supone ejercicio, lo importante es mantenerse activo.

4. Nunca dejes de aprender. El cerebro es el protagonista de esta enfermedad, así que debemos cuidarlo. ¿Y cómo se cuida el cerebro? Haciéndole trabajar: lee, haz crucigramas o sudokus, aprende un idioma, practica retos matemáticos… Hay que mantener la mente activa

5. Cultiva tus relaciones sociales. Quizá no nos damos cuenta, pero tener amistades favorece el lenguaje, la empatía, la memoria… El aislamiento social, que a veces se agudiza con la edad, disminuye las capacidades cognitivas y puede llevar a la depresión, que es uno de los factores epidemiológicos de riesgo de la enfermedad.

“La reducción de todos los factores de riesgo permitiría una prevención teórica del 50 % de los casos, reduciendo de forma realista el riesgo de exposición a la enfermedad del 10 al 25%”.

Fundación Alzheimer España

Hoy, 21 de septiembre, celebramos el Día Mundial del Alzheimer. Para no olvidar, no olvides cuidarte.

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