Prevención en todos los ámbitos: una máxima en la era post-Covid

Prevención en la era post covid

La prevención es un concepto que, aunque con el paso de los años había ido tomando cada vez más fuerza, ocupaba todavía un puesto secundario en nuestra lista de prioridades, tanto personales como laborales. La pandemia provocada por el Covid-19 nos ha hecho darnos cuenta de la vital importancia que tiene el ser prevenidos en todos los ámbitos de nuestra vida, y ha empujado a todos los miembros de la sociedad a introducir cambios en sus hábitos, formas de trabajar, etc., para que la prevención ocupe un lugar prioritario en el área personal, laboral y social. Vamos a analizar las principales acciones que se están emprendiendo o se implantarán en los próximos meses.

Medidas de prevención en el lugar de trabajo

Las medidas preventivas en el lugar de trabajo han adquirido la relevancia que merecían. Algunas de ellas son muy positivas para higienizar al máximo el puesto de trabajo, algo recomendable en cualquier circunstancia: instalación de elementos desinfectantes como geles higienizantes para procurar un lavado frecuente, puesta a disposición del personal de EPIS de protección -mascarillas, guantes-, separación de al menos dos metros entre los puestos, recomendación de evitar reuniones de más de 3 / 4 personas, etc.

Además, se han emprendido acciones para procurar la distancia social, como son la planificación previa de tareas, alternancia en los días de trabajo presencial para asegurar mayor distanciamiento o reducción de aforo en los establecimientos abiertos al público. Dentro de estas medidas se enmarca la recomendación de teletrabajar siempre que sea posible, lo que es en sí mismo un gran cambio laboral y social que puede aparejar consecuencias muy positivas como la reducción de gastos o la mejora en la conciliación laboral, si bien es necesario que se regule en mayor medida para evitar malas prácticas.

Otras medidas que se están llevando a cabo han tenido controversia, y todavía se está estudiando su viabilidad o pertinencia: es el caso de los análisis o la toma de temperatura a trabajadores;  se trata de una práctica que entraña riesgos en el terreno de la protección de datos personales y no ha demostrado su efectividad en todos los casos, por lo que hay que valorar detenidamente la situación concreta de cada empresa antes de implantarla.

Los hábitos saludables se hacen imprescindibles

El boom de la vida saludable tiene su culminación en la crisis del Covid-19. Con ella, hemos visto de forma palpable los beneficios que nos aporta en muchos aspectos de nuestra vida. El llamamiento a consumir productos de nuestra zona adquiere todo el sentido cuando hemos visto la saturación de los canales logísticos, y la reducción de costes, contaminación, etc., que proporcionan los productos cercanos. No obstante, los movimientos de la población en este sentido son todavía difusos, ya que muchos comercios próximos o de barrio se han visto obligados a cerrar, u ofrecían menos seguridad para el ciudadano a simple vista.

Se hacen más controles sanitarios -noticia que celebramos en cualquier circunstancia-, somos más conscientes de la importancia de controlar nuestra salud aumentando el número de analíticas y controles de los principales marcadores y hemos cambiado nuestras pautas alimenticias por la práctica adquirida durante los meses de confinamiento. Reducimos la ingesta de alcohol y productos dañinos o recomendables en menor medida como la carne y reducimos las salidas a restaurantes, lo que puede redundar en una mejora de la dieta.

Sin embargo, hay otras prácticas que preocupan, como es el renacer del plástico de un solo uso, quizá debido también a la sensación de seguridad que producía el poder tirar los envases al llegar a casa y reducir así el riesgo de contagio por superficie.

La prevención psíquica también se abre paso

La salud psíquica y mental ha estado siempre en la sombra, pero tras la crisis, reclama su puesto para que le otorguemos una atención prioritaria. Se da más importancia que nunca a la práctica frecuente de deporte – ‘mens sana in corpore sano’- para regular los estados de ánimo, hay una preocupación creciente por cuidar la salud emocional tras el confinamiento y autogestionar las emociones de forma satisfactoria, y cada vez más empresas ofrecen o tienen contemplado ofrecer apoyo psicológico a sus profesionales para mejorar su rendimiento personal y profesional.

Las instituciones, más precavidas que nunca

Las instituciones gubernamentales han hecho un gran esfuerzo en muchos ámbitos de actuación, teniendo que adaptar sus centros de trabajo, hábitos y formas de proceder para priorizar la seguridad de los trabajadores y de todos los ciudadanos en cualquier circunstancia.

Además, han profundizado en el desarrollo de algunas tecnologías que permiten rastrear/controlar los movimientos de la población para tener un seguimiento más certero de los contagios –eso sí, con todas las limitaciones que implica el manejo de datos personales-; han implantado el uso de apps de control de temperatura en centros públicos, y han tomado medidas legales de adecuación de centros y reducción de aforos en cines, museos, etc., para evitar aglomeraciones y garantizar la máxima seguridad.

En definitiva, la era post-Covid-19 trae muchos cambios en lo que a prevención se refiere; algunas medidas son de dudosa eficacia y tendrán los días contados, pero esperamos que todos los cambios positivos que la pandemia ha provocado en el terreno de la higiene y la seguridad de los ciudadanos se instauren de manera sólida para que todos podamos disfrutar de sus beneficios en cualquier circunstancia.


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